+ 34 91 591 30 58

 
C/ Francisco de Rojas 2, 28010 Madrid

La mora vuelve a subir en octubre y se acerca ya al 7,5%. Expansión 19-12-2011

Tal y como llevan advirtiendo los expertos y los propios banqueros, la morosidad está lejos de haber tocado techo y sigue subiendo. En octubre se ha situado en el 7,468% para el conjunto del sistema financiero, desde el 7,207% de septiembre, según los datos publicados hoy por el Banco de España. Los activos dudosos que acumula el sistema crecieron en 3.827 millones en un mes, hasta alcanzar los 131.269 millones.
En el caso de las entidades de depósitos (bancos, cajas y cooperativas), la ratio de mora está en el 7,432%, tras aumentar 26 puntos básicos desde septiembre. En cambio, la morosidad de los establecimientos financieros de crédito se mantuvo en el 9,044%. Las financieras son tradicionalmente más morosas, ya que su actividad principal es la financiación al consumo. No obstante, a medidas que avanza la crisis, la distancia entre estas entidades y los bancos y las cajas se va recortando.
De hecho, la morosidad promedia del sistema financiero ha alcanzado su punto más alto desde noviembre de 1994. Y todo apunta a que seguirá subiendo, según pronostican los expertos y las propias entidades financieras que, en su mayoría, auguran que 2012 será aún más duro que el ejercicio que está a punto de cerrar.
La morosidad sube por una doble razón. Por un lado, se incrementan los activos morosos y por el otro, baja el crédito total. El saldo crediticio de las entidades de depósitos con las familias y las empresas españolas se ha reducido en casi 10.000 millones entre septiembre y octubre. La caída interanual es ya del 2,6%.
Los problemas de liquidez de la banca son los responsables de la caída de la oferta de crédito, mientras que la crisis reduce la demanda solvente de financiación. El resultado es una sequía que no hace sino empeorar la situación de la economía real.
Esta misma semana, los bancos europeos tendrán la posibilidad de acudir a la primera subasta de liquidez que el Banco Central Europeo (BCE) realiza con un plazo de tres años. Los banqueros aseguran que esta medida del instituto con sede en Frankfurt garantiza que el próximo año no haya shock de liquidez.
Sin embargo, los expertos avisan de que las ayudas del BCE tampoco servirán para restablecer el flujo del crédito, ya que en muchos casos los bancos utilizarán esta financiación (por la que se les cobra un interés del 1%), para invertirla en deuda pública (que, en el caso de los países periféricos) llega a ofrecer remuneraciones superiores al 5%.